online marketingEl Rincón de los Niños Perdidos

El Rincón de los Niños Perdidos

"No hay ensayo general, cada día es debut y despedida"

jueves, septiembre 15, 2011

The Raid, La Peli Bruta del Año

Gareth Evans, director al que hasta la fecha no conocía, nos traerá en breve The Raid, protagonizada por Iko Uwais, la nueva promesa oriental de las artes marciales. La historia no es nada del otro mundo: Un grupo de policías de élite entran en un edificio de 20 plantas en cuya azotea reside un señor de la mafia. Tras enterarse de su inminente arresto, el delincuente ofrece a los residentes del edificio una gran recompensa por cada policía muerto. Sólo tienes que ojear un poco el trailer para ver que se lía una peor que en el Sálvame de Telecinco.

No se si esta película llegará a ser una bomba, si por estos lares tendrá el éxito abrumador que ha cosechado en el Festival de Toronto o si valdrá la pena ver algo más que el trailer. De lo que si tengo certeza absoluta, es de que es burra a más no poder. Hacía tiempo que no veía nada tan violento, brutal y enfermizamente adrenalítico en pantalla grande. Además de eso, tiene pinta de tener más bien poco diálogo y muchas toñinas (en absolutamente todos los puntos del cuerpo).

Aún no se sabe si se estrenará en salas comerciales de España o saldrá direta a DVD, pero aviso que podrá verse en el inminente Festival de Sitges (6-16 Octubre).

Aquí abajo os dejo el trailer en cuestión. Por cierto, la música que suena en el vídeo es de Mike Shinoda, uno de los componentes del grupo Linkin Park, que ha compuesto parte de la banda sonora.

Seguiremos informando... Aparta que salpica.


Escuchando: Children of Bodom - Hellbounds of My Tail

miércoles, septiembre 14, 2011

Conan, El Bárbaro sin Alma

TÍTULO ORIGINAL Conan the Barbarian
AÑO 2011
DURACIÓN 112 min.
PAÍS Estados Unidos
DIRECTOR Marcus Nispel
GUIÓN Thomas Dean Donnelly, Joshua Oppenheimer (Personaje: Robert E. Howard)
MÚSICA Tyler Bates
FOTOGRAFÍA Thomas Kloss
REPARTO Jason Momoa, Rachel Nichols, Stephen Lang, Rose Mcgowan, Ron Perlman, Bob Sapp, Leo Howard, Saïd Taghmaoui, Steve O’Donnell, Raad Rawi, Nonso Anozie, Milton Welsh
PRODUCTORA Lionsgate Films / Nu Image Films / Paradox Entertainment
WEB OFICIAL http://www.conanlapelicula.com/
GÉNERO Fantástico. Acción. Aventuras. Espada y brujería.
SINOPSIS Nueva adaptación de la historia de Conan el bárbaro y sus aventuras a través del continente de Hiboria. Un niño que habita en una aldea bárbara graba en su memoria los rostros de los guerreros que matan a su familia y le entregan como esclavo a unos mercaderes. Años después, el joven se convierte en un forzudo y valiente guerrero. (FILMAFFINITY)

Mick LaSalle, crítico del San Francisco Chronicle, dijo sobre esta adaptación.: "Coge una película mala en dos dimensiones, ruédala en tres y ¿qué es lo que hay?: Tres completas dimensiones de basura". No pienso que Conan sea una basura, pero si que pienso que, una vez más, la estética y las lucecitas se imponen al fondo, creando un conjunto soso, lleno de acción y vacío de sentimientos y épica.

Para ver las últimas aventuras de Conan hay que intentar entrar en la sala sin demasiadas pretensiones e intentando no establecer comparaciones ni con la conocida película de John Milius (con Arnold como cabeza visible) ni con las novelas de Robert E. Howard. Para mi, estas dos últimas condiciones son imposibles de afrontar. El nuevo Conan no tiene nada que ver con lo que todos conocíamos del personaje, salvo su afán aventurero. Su historia se basa en un guión bastante acelerado (en ocasiones inconexo) que parece haber sido escrito a tramos y enlazado luego en la sala de postproducción. Aún así, divierte y puede verse como una corriente película de aventuras en la que el protagonista bien podía haberse llamado de cualquier manera menos Conan y hubiera funcionado igualmente.

Habrá quien diga, con acierto, que el Conan con el que encandiló el amigo Arnold al respetable, tampoco era fiel al personaje de Howard, pero al menos, el enorme austriaco le dotó de un carisma imborrable, algo que perdura hasta nuestros días.

Momoa da vida a un Conan "raro". El Conan de los libros es un bárbaro avispado y bastante más espabilado que el que mostró Arnold, pero tampoco hablamos de un premio Nobel. En ese aspecto, Momoa aprueba. Pero eso es en lo único, junto al buen físico, en lo que le puedo aprobar. La persona que me acompañó a ver la película hizo diana cuando dijo:"El Conan niño tiene mucho más carisma que el Conan adulto". El mensaje está claro:"Momoa se pasea con una espada por una pretendida Hyboria, buscando venganza y poniendo caras de odio". No hay una escena en la que, siendo adulto, estalle la rabia y la furia que debiera mostrar el personaje. Sin embargo, esto si que se ve en los ojos del joven Leo Howard, quien adopta el papel de Conan "niño" con la fiereza y odio necesarios para darle al personaje la fuerza que necesita. Momoa busca venganza como quien busca unas zapatillas en el mercado, sin la imperiosa necesidad de encontrarlas (o al menos no lo transmite).

Por otro lado, debo hacer un apunte sobre un detalle pésimo del doblaje español. Si durante la proyección cierras los ojos, te darás cuenta de que esa ridícula ronquera del Conan adulto, bien se parece a la (igualmente ridícula) que sufre Bruce Wayne cuando se pone el traje de luces para defender Gotham. No entiendo muy bien este punto, pues a mi parecer, en lugar de embrutecer al personaje, lo caricaturiza (de lo que hace con Batman mejor no hablamos).

El resto de personajes están ahí porque sinó esto sería un monólogo (y de lo dicho, presumo que bastante malo). Ron Pelman cumple su función de jefe de tribu a la vez que de padre brutote y bárbaro. No es un papel para mucho lucimiento, pero cumple. Rache Nicols queda perfecta como chica florero a la que todos buscan y Conan proteje una y otra vez. Su papel consiste en estar ahí. Las pocas emociones que despide son bastante ténues y debido a ello su credibilidad se ve bastante mermada. Los malos de turno, padre e hija, son los típicos malotes con look Matrix, que de malos que son dan risa (en especial Rose McGowan). Sobre esta última diré que nunca podré explicarme cómo una poderosa hechicera, conocedora de mil embrujos y hechizos, en la batalla final se lanza a dar bofetadas a mano abierta sin usar ni un momento la magia. Ambos adolecen del mismo mal que Momoa: falta de carisma.

La historia en si, no está mal, recordando por su temática a la segunda (e infame) aventura cinematográfica de Conan (Una chica, a la que quieren hacer de todo para que el malote llegue a ser Master del Universo, se cruza con Conan que tiene una cuenta pendiente con dicho elemento). Lo que la desgracia es lo rápido que sucede todo. A un servidor le dió la impresión de que las escenas se habían rodado por separado y luego se habían montado a toda prisa para el estreno. Las transiciones entre escenas son casi inexistentes, recordándome por momentos a la decepcionante sensación que tuve al ver el deplorable remake de Furia de Titanes (buenas escenas de lucha y acción unidas con un fino esparadrapo, acaban configurando una historia que chirria por los cuatro costados).

La única parte buena del nuevo Conan es sin duda la palomitera. Los efectos están muy bien conseguidos (¡qué menos!), las coreografías de lucha también y hay desmembramientos, cabezas aplastadas y salpicaduras de sangre a gogó. La acción está presente y no para de principio a fin, por lo que si todo lo comentado anteriormente te da igual, Conan te gustará, aunque la olvidarás pasada una semana.

Su banda sonora tampoco está nada mal, aunque tampoco es para tirar cohetes. Fotografía, sencillamente inexistente.

En definitiva: Si buscas ver una película que refleje al personaje de Conan en pantalla, sigue esperando mientras lees tu colección de La Espada Salvaje de Conan. Si lo que quieres es ver una película de aventuras, sin muchas pretensiones, del estilo de todas aquellas que salieron a la estela del Conan de Milius (Ator el poderoso, El Señor de las Bestias,...), pero con bastante presupuesto y efectos especiales, esta es tu película. Es divertida si, pero no veo la necesidad (aparte de la económica) de que hayan involucrado a Conan en todo esto. Yo no la doy el aprobado pero entiendo que haya quien disfrute de ella.

Lo mejor: Alguna escena de mamporros.
Lo peor: Que tenga menos vida que los ojos de Espinete.
Contenido: Acción: 3; Aventuras: 3; Violencia: 3

Escuchando: John Lennon - Instant Karma

martes, septiembre 06, 2011

Attack The Block, El Reverso Tenebroso de Super 8

TÍTULO ORIGINAL: Attack The Block
AÑO 2011
DURACIÓN 80 min.
PAÍS Reino Unido
DIRECTOR Joe Cornish
GUIÓN Joe Cornish
MÚSICA Steven Price
FOTOGRAFÍA Thomas Townend
REPARTO John Boyega, Jodie Whittaker, Alex Esmail, Franz Drameh, Leeon Jones, Simon Howard, Luke Treadaway, Jumayn Hunter, Danielle Vitalis, Paige Meade, Sammy Williams, Michael Ajao, Nick Frost
PRODUCTORA Studio Canal / Film4 / UK Film Council
WEB OFICIAL http://attacktheblock.com/
GÉNERO Ciencia ficción / Terror / Acción Comedia de terror
SINOPSIS Un grupo de delincuentes juveniles de un suburbio de Londres, tendrá que vérselas con toda una invasión de violentos alienígenas.

Hay veces en la vida en las que el dinero no lo es todo. Esta, sin duda, es una de ellas. Con cuatro euros, el amigo Joe Cornish se ha sacado de la manga una de esas historias de las que va a hablar en breve todo el mundo.

Joe Cornish, para todo aquel que no lo conozca, ha sido productor (y actor) de las imprescindibles Zombies Party y Arma Fatal. De ellas ha heredado toda esa mala leche y cachondeo que las caracteriza. Hay quien se aventura a decir que Cornish, ahora que Edgar Wright se ha ido a Estados Unidos (con bastante poco éxito con su mediocre Paul), es el relevo que necesita Europa. Lo siguiente que veremos de Cornish será el nuevo pelotazo de Spielberg: Las Aventuras de Tintin, de la que ha sido guionista.

Attack the Block despide serie B ochentera y acción por todos los costados. Viéndola uno puede recordar títulos como Critters o la más reciente Evil Aliens, aunque su estética y ritmo están bastante más cuidados que en aquellas. Como dijo mi gran amigo Mr.Felt al recomendármela: "podría ser el reverso tenebroso de Super 8". Y es cierto, pues aquí los amables jovenzuelos de la última maravilla de Spielberg & Abrams, son delincuentes juveniles en toda regla, con sus navajas, bates, scooters y mala baba. Por otra parte, los alienígenas atacan y devoran con violencia todo lo que encuentran a su paso, brindando al espectador alguna que otra sangrienta escena truculenta que hubiera empañado las correctas gafas del Sr. Spielberg.

El ritmo no decae de principio a fin y la acción es contínua sin ningún parón. Todo acontece en unas horas de noche y en ese aspecto bien podría considerarse un ejercicio del dogma con el que jugara durante algún tiempo el amigo Lars von Trier. Las persecuciones y peleas son bastante reales y trepidantes a pesar de que la falta de presupuesto es evidente en alguna de las secuencias infográficas (sin llegar a chirriar demasiado). Los efectos especiales son bastante resultones para ser una película que no ha necesitado un gran presupuesto. Acostumbrados a ver bichos azules, estraterrestres de 8 patas y demás maravillas, generadas con millones de dólares, lo que ha hecho este equipo con cuatro euros mal contados es encomiable.

La acción también deja un pequeño hueco a la crítica social y a la moralina, que no molesta en absoluto, del estilo de "siempre pagan el pato los mismos".

La comedia, como no podía ser menos, también está presente, aunque de una manera más desdibujada que en la gamberra Zombies Party. En este aspecto, el personaje de Nick Frost, tiene un par de escenas bastante buenas (en especial la que cierra el trailer adjunto). Los comentarios de los chavales sobre "Gollums caídos del cielo" o referencias a Gears of War y temas similares, demuestran la clara orientación freak de la historia, aunque no es necesario estar empapado de dicha cultura para disfrutar de la historia. Me resultó de lo más acertado el que los chavales, como si estuvieran en un juego, estén más preocupados por qué ganarán destruyendo aliens que por sobrevivir.

En el aspecto negativo hay algún que otro perdonable aspecto de guión. Con todo lo que se monta en un bloque de 20 pisos de altura, no hay vecinos que se extrañen de los ruidos y aparezcan por la zona, además que la policía parece vivir en un universo paralelo. Pero como digo, son aspectos que, a no ser que seas un maldito polilla con estas cosas, pasarás por alto.

En definitiva, Attack The Block es, salvando las distancias, una especie de revisión de aquellas pelis de videoclub tipo Critters, llevada a nuestro 2011 con bastante acierto. No hay grandes efectos especiales, ni naves destrozando un Londres apocalíptico, pero es sincera al 100% y da mucho más de lo que podría esperarse de una serie B casposilla y gamberra. Apostaría mi colección de Xbox a que algún día será una obra de culto, pues para el que suscribe, ya lo es.

Attack the Block fué estrenada en Reino Unido el 11 de Mayo de este año y en USA el 29 de Julio. Aún no tiene fecha confirmada de estreno en España y no se sabe si se estrenará en cines o directamente en DVD. Los que no podáis esperar... ya sabeis que hacer. Dad un paseo por la página oficial o dadle un vistazo al trailer que dejo por aquí ("desgraciadamente" en versión original sin subtitular) para terminar de convenceros de que no la podeis dejar pasar.





Lo mejor: Que no para un segundo.
Lo peor: Que se note la falta de presupuesto en ocasiones.
Contenido: Acción: 4; Comedia: 2; Ciencia Ficción: 4; Violencia: 3

Escuchando: The Clash - London Calling

lunes, agosto 29, 2011

El Invierno de Frankie Machine

Editorial: MARTINEZ ROCA
15.0x23.0 cm
Nº páginas: 416 pags
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788427036437
Año de edición en España:2010
Plaza edición: MADRID

Frank es un hombre tranquilo. Tiene 62 años, vive retirado en la costa de San Diego —donde regenta una tienda— y es todo un caballero. Le gusta dejar reposar el café durante cuatro minutos exactamente, los cuales emplea en vestirse; el bocadillo que prepara con una fina lámina de mantequilla todas las mañanas tiene que envolverse en una servilleta de hilo para que no se enfríe; tiene un par de abonos para la ópera, a la que acude con su novia, Donna; posteriormente la invita a cenar no en cualquier restaurante; su hija, Jill, es una prometedora estudiante de Medicina en UCLA. Frank siempre está dispuesto a ayudar a todos y a dar un buen consejo... hasta que, claro, le tocan la familia. Entonces no querrás haberle conocido ni haberte cruzado jamás con él, ni saber por qué en el mundo de la mafia se le conocía como Frankie, la Máquina, una auténtica leyenda...

Esta fué la primera novela de Don Winslow que cayó en mis manos (gracias a mi amigo Mr. Felt). Reconozco, a pesar de su renombre mundial, que no había oído hablar nunca de él. Un tipo peculiar el neoyorkino: Ha trabajdo de actor y director de cine, guía de safari, investigador privado y como consultor para bufetes de abogados y compañías de seguros durante más de quince años. Es lo que llamaríamos en mi pueblo un "culo inquieto" y lleva una buena cantidad de premios literarios a sus espaldas. Sus novelas siempre están inmersas en el mundo de las mafias, las drogas y los ajustes de cuentas (generalmente en la zona de la frontera entre San Diego y México). Hasta el momento llevo leídas esta (la que más me ha gustado), El Poder del Perro (que dicen es su mejor novela y a un servidor no le gustó demasiado por el precipitado y brusco final), Salvajes (muy flojilla) y Vida y Muerte de Bobby Z, que está bien, aunque sin demasiadas pretensiones. Esta última fué llevada al cine (al parecer con poco éxito) en 2007 y fué protagonizada por Paul Walker y Laurence Fishburne (intentaré hincarla el diente).

En un primer momento, quizás lo que más me animó a acercarme a la trepidante historia de Frank Macchiano fué que Robert de Niro se había hecho con los derechos de la obra para su adaptación cinematográfica. La red de rumorología internetil añadía que la dirección estaría a cargo de mi adorado Michael Man, lo cual añadió los pocos puntos que necesitaba ya para animarme a conseguir la novela. No me he arrepentido, pues seguramente, este sea uno de los mejores libros que he leído en mucho tiempo.

La historia comienza despacio, como toda buena ópera y va creciendo en intensidad hasta alcanzar una velocidad endiablada. La detallada y pausada presentación de personajes, en especial la parte de Frank, se puede hacer un poco lenta en los primeros compases. Los flashbacks son constantes y vitales para llegar a comprender la personalidad de Frank y de los que le rodean. En parte, es este reposado arranque de la historia el que hace que se te contagie la tranquila rutina de Frank y que acabes estableciendo una gran empatía con él. Por otra parte, su código ético y la visión de la vida que le otorgan sus más de 60 años, hacen el resto. Un personaje entrañable. Todo el mundo quiere a Frank, el vendedor de cebo.

Una vez que comienza la acción, todo se acelera y no puedes, literalmente, soltar el libro. Las escenas se suceden como si estuviéramos disfrutando de una trepidante película de cine negro, pues la novela tiene un marcado aire cinematográfico. Las situaciones se tuercen y se entrecruzan de tal modo que piensas que no puede haber jamás una solución real a la trama. Y de ahí parte el único problema que veo a la historia (que hago extensible a toda la literatura de Winslow). Winslow comienza todas sus historias muy poco a poco. Posteriormente acelera hasta que crees que no vas a poder frenar y así te mantienes hasta las 10 últimas páginas del libro, donde "por arte de magia" todo se resuelve. Las resoluciones de Winslow son aún más rápidas que sus novelas y suele dar la sensación de que la historia se le está escapando y hay que cerrarla "como sea". Esto, aunque en menor medida que en el resto de sus obras, también ocurre en El Invierno de Frankie Machine. En otras novelas, como en El Poder del Perro, es más molesto y defraudante, pero digamos que aquí "solo chirría un poco".

Pese a todo, os recomiendo encarecidamente la lectura de esta novela: Mafia, acción y personajes de esos que dejan huella (en especial mi recomendación viene por esto último). Si el señor de Niro consigue llevarla al cine con Michael Mann al frente, será un peliculón de esos que pasarán a la historia.

Escuchando: Antonio Vivaldi - El Invierno

martes, agosto 23, 2011

Super 8. Spielberg Reina de Nuevo.

Título: Super 8
Título original: Super 8
Dirección: J. J. Abrams
País: Estados Unidos
Año: 2011
Fecha de estreno: 19/08/2011
Duración: 1 hr. 52 min.
Género: Ciencia ficción
Reparto: Elle Fanning, Kyle Chandler, Amanda Michalka, Ron Eldard, Noah Emmerich, Gabriel Basso, Katie Lowes, Joel Courtney, Zach Mills, Marco Sanchez
Web: www.super8-movie.com

En el verano de 1979, un grupo de jovenes de un pequeño pueblo de Ohio son testigos de un choque de trenes catastrófico mientras rodaban una película en super 8. Cuando comienzan una serie de desapariciones irregulares y eventos inexplicables, los chicos sospechan que no fue un accidente y el jefe de policía intentará descubrir la verdad.

Cualquiera que haya dado un paseo por la red en busca de respuestas sobre la esencia de Super 8 habrá encontrado una y otra vez referencias a la maravillosa obra ochentera de Richard Donner: Los Gonnies. Bien es cierto que más de dos décadas separan ambas producciones, pero quizás sea eso lo que menos importa, pues comparten un eje central indudablemente: un grupo de chicos enfrentándose a un problema al que la mayoría de los adultos no saben hacer frente. Esa es, para mi, la esencia de ambas. Evidetemente la estereotipada pandilla de pequeños freaks, sufre mil y un aventuras para llegar al meollo del asunto. Aventuras, amiguetes de la infancia, bicicletas y mucha ciencia ficción se dan cita en esta historia que bien podría ser una actualización de las aventuras de la pandilla de la bahía de Goon.

Los chavales están francamente bien y si bien el peso de la historia recae en el protagonista (Joel Courtney) y su idolatrada compañera de aventuras (Elle Fanning), el resto no se queda atrás. Quizás los momentos más cómicos se los puede apuntar el joven Ryan Lee, por su papel de Cary, un pequeño arrubiado con un amor desmedido por los petardos y las explosiones. Sus momentos zombie son igualmente desternillantes. Riley Griffiths da vida a Charles Kaznyk, el inseparable amigo de nuestro joven protagonista. J.J. Abrams ha declarado que intentó reflejar en él retazos de su propia infancia, en la que su amor desmedido por el cine fué una constante. Volviendo a los protagonistas, diré que, a nivel interpretativo, la jovencísima Elle Fanning, hermana de la ya famosa Dakota, demuestra en cada escena que no se ha equivocado de oficio. La escena en la que actúa por primera vez en la película super 8 que ruedan los chavales y las que comparte con Joel Courtney, en especial aquella en la que ella le habla del accidente de la fábrica que intuímos al comenzar la película, tienen una fuerza que pocos actores adultos pueden transmitir tan bien. Me ha encantado verla en pantalla y creo que la veremos más a menudo a partir de ahora. Su "compañero" también hace un excelente trabajo, en especial con todo aquello que necesita de la expresividad para transmitir con fuerza. En cierto modo, no se si será cosa de que Spielberg anda al timón junto a Abrams, me ha recordado al Elliot de E.T. en bastantes escenas del tramo final de la película, aunque el personaje de Courtney tiene un componente dramático mucho mayor y mejor resuelto que el de su "homólogo" ochentero. Felicidades también para él.

Los adultos están correctos y creo que toman un intencionado segundo plano para que sean los niños los protagonistas. Se podría decir que vivimos los problemas de los adultos por medio de cómo afectan a los niños, como en un espejo. No se trata en profundidad a ninguno de los padres, a pesar de que hay una trama troncal en la historia que podría haberse tocado más con los personajes adultos y en mi opinión con acierto, se deja a los niños desarrollarla.

Cuando Spielberg anda por medio, los efectos especiales no fallan. El accidente del tren, los tramos finales de la historia y algún que otro detalle, son manejados espectacularmente por el Midas de Hollywood. Siento no poder entretenerme en los pormenores, pero estamos en ante una película en la que cuanto menos sepas lo que vas a ver, más te gustará el resultado final. Sólo diré de la parte que no quiero hablar por evitar los spoilers, que me recordó a un blockbuster de J.J. Abrams, aunque a menor escala. Si viste Super 8 ya sabrás de lo que te hablo.

Otra cosa que me llamó mucho la atención son los reflejos azulados de las luces nocturnas. Es algo extraño de explicar, pero en la escena en la que mejor se aprecian es cuando los chicos se disponen a rodar una escena nocturna de su película en la estación de tren. Las ténues luces que rodean la estación, emiten una especie de reflejos azulados que se asemejan a las que produce la luz al reflejarse en la lente de la cámara. No soy un entendido en fotografía y no se explicar a que es debido esto, pero el efecto es realmente bonito y en mi caso iba acompañado de una sensación de paz y tranquilidad increíble.

Las referencias a películas de culto de la ciencia ficción son constantes (posters del Halloween de Carpenter, uno de los personajes de la película de zombies que ruedan los chicos se llama Romero, en clara alusión a George A. Romero, alguien podría ver algo de E.T., Encuentros en la Tercera Fase, Alias,...)

Para finalizar, una gran banda sonora a cargo de Michael Giagghino, compositor de grandes bandas sonoras como la de Up, Cars 2 o La Red Social. El tema central es bastante tenebroso y enigmático, pero conforme va desarrollándose la acción, va acelerándose y volviéndose más y más orquestal para desembocar en un fantástico colofón final que ofrece una calidad tal que podría haber sido firmada por el mismísimo John Williams. Junto al score de Giaggino, aparecen acertados temas pop de la época, para transportarnos a aquellos preludios de lo que serían los años ochenta: Don´t Bring me Down (Electric Light Orchestra), My Sharona (The Knack), Heart of Glass (Blondie),...

Super 8 me ha hecho añorar aquellos tiempos en los que empezaba a salir con los amigos, aquellos veranos en los que entrabas en fincas ajenas a robar peras de agua (a riesgo de que te azuzaran los perros), las bicis a toda velocidad colina abajo, el barro, las rodillas llenas de arañazos, las tertulias a la luz de la luna, la playa, los primeros guiños a las chicas,... Además, tiene un componente de aventuras y ciencia ficción envidiable, que hará que tanto niños como adultos, pasen un rato formidable (unos soñando con sus futuras aventuras y otros rememorando las pasadas). Creo no equivocarme al decirte que no la puedes dejar pasar y que seguramente, se convertirá en un clásico generacional.

Por cierto: Si eres de los que se levantan nada más aparecer la primera letra de los títulos de crédito, te aconsejo que no lo hagas en esta ocasión, pues al minuto de comenzar, te llevarás una grata (y desternillante) sorpresa.


Lo mejor: Que te atrapa desde el primer momento y sales del cine con la sonrisa puesta.
Lo peor: Que el "drama adulto" se resuelva por arte de magia en 2 minutos.
La escena: El espectacular accidente de tren.

Contenido: Aventuras: 4; Comedia: 3; Ciencia Ficción: 4; Romance: 2; Violencia: 2

lunes, mayo 30, 2011

Desencanto Cinéfilo

Desde que tengo uso de razón, he sido un ferviente seguidor del mal llamado séptimo arte (pues para mi ocupa un lugar mucho más alto en dicha escala). Recuerdo como mi ya difunta abuela repasaba conmigo todos los sábados la cartelera de Santander para establecer la película que podía ver y la que no. Eran tiempos aquellos, mi joven padawan, en los que un crío de 12 años podía entrar en las salas en las que proyectaran películas Aptas para todos los públicos o haciendo un esfuerzo, a las No Autorizadas a Menores de 13 años. El señor de la gorra, que rasgaba con cierto aire de misticismo las entradas, no solía atender a razones si un renacuajo pretendía entrar a una proyección no autorizada para menores. Eran tiempos en los que Rambo, Cobra o Commando eran películas que reventaban las cajas de los videoclubs. Cualquier muchacho de mi edad las había visto, al igual que yo, en una de esas quedadas un fin de semana en casa del amigo de turno al que los padres dejaban a cargo de unos hermanos mayores que tenían otras inquietudes que ahora no vienen a cuento, pero que luego todos fuimos conociendo. Eran tiempos bonitos. Recuerdo haber visto películas de todo tipo, de todo género y de todas las calidades posibles, pero siempre recordaré la satisfacción de haber visto “algo prohibido”. En este aspecto recuerdo incluso haber visto a los 14 la casposilla Holocausto Caníbal, que a ciertas edades, máxime con su leyenda de veracidad, puede impactar bastante. Aún recuerdo a toda la panda que estábamos ante el televisor con aquellas de caras de “a mi esto no me impresiona”, seguramente en un intento de ensalzar la hombría que traía implícita la pubertad, a pesar de que, por dentro, como años después reconocimos, todos deseábamos apartar la mirada de aquel esperpento sin sentido de sangre y vísceras.

Recuerdo también con mucho cariño a mi difunto abuelo dando propina a los acomodadores. Porque si amigo mío, existieron y soy de los que piensan que nunca debieron irse. Daban ese golpe de elegancia y magia a las salas, el mismo que posteriormente se ahogó en las palomitas, las cocacolas de litro y los pies sobre la butaca. Eran gente amable con los que, a base de ir casi de continuo al cine, entablé una bonita relación con los años. Cuando a los 18-20 años iba al cine, lo hacía en muchas ocasiones solo. Siempre entraba un rato antes para conversar con alguno de ellos sobre qué tal era lo que iba a ver, que estrenaban en breve o simplemente sentirme un poco más cerca de toda aquella magia que siempre representó para mí el trabajar en un cine. Ir al cine era, más que el pasatiempo actual, un acto social donde encontrabas juntos al abnegado padre con sus hijos (gracias papá), al señor sexagenario con su elegante señora envuelta en pieles y al gafapasta de los ochenta, pero todos ellos con un enorme respeto convivían en la oscuridad de la sala y hacían que la magia siguiera haciendo girar las bobinas en el proyector. Desde luego, había veces que veías una gran película y había otras que no te dormías por pudor, pero la emoción y la magia del cine siempre estaban ahí.

¿Y a qué viene esto Azid? se preguntará alguno. La respuesta es simple: No sé muy bien porqué ni como, pero a mis casi treinta y siete, la magia se ha ido. Así sin más. Las salas de cine me parecen, cada día más, los peores sitios donde disfrutar de una buena película. Su afán consumista (palomitas, butacas VIP, Dolby Pro Logic Hipersound, el maldito 3D, ¡esos precios!!…) y la falta de educación que tenemos con quienes quieren disfrutar de la película y no vienen a pasar el rato (pies sobre la butaca delantera, comentarios pretendidamente graciosos a viva voz, el masticar de palomitas con el “modo hormigonera ON”, esos malditos móviles y sus chistosas melodías,…) han terminado, para mí, con el cine como tal. La única manera de disfrutar de una buena historia es poder verla en casa, pero el encanto y la magia de la sala de cine se desvanecen.

No sé que fue antes, si el huevo o la gallina, pero creo que la falta de originalidad y la cantidad de basura cinematográfica va estrechamente ligada a esto que he comentado. Está claro que los blockbusters siempre han existido, que películas con 100.000 tiros y ninguna frase coherente nos han hecho saltar de emoción en la butaca y que no ves la vida igual con 15 que con 37, pero esto del “todo vale” tiene que terminar. Se hacen películas como churros y unas recuerdan a otras y las historias que has conocido ubicadas en Galicia, en un año las ves casi calcadas en la India (véase el futuro remake de Mar Adentro). Por otra parte parece que los magnates del cine persiguen, con su cine, potenciar el hecho de que las salas sean enormes y frías cajas en las que asistamos a películas sin argumento llenas de explosiones y persecuciones al límite, que sacan provecho al 100% del megasonido y la pantalla panorámica (cuanto más grande mejor). Si no es por la pasta, no acabo de entender el porqué se distribuyen cada vez más copias de películas efectistas y vacías y se “esconden” las historias que hacen que uno vuelva a encontrar una brizna de magia en la sala de un cine. Tengo la firme creencia de que el cine tiene parte de magia y parte de negocio, pero de un tiempo a esta parte, el negocio aplastó a la magia a golpes de FX, Dolby Pro-Logic y 3D.

No me vale la doctrina que defiende que el cine da lo que pide el público. Hace años, las salas urbanas proyectaban “lo que llegaba” y los cines se llenaban. Desde la aparición de las multisalas en los centros comerciales del extrarradio, los cines de verdad desaparecieron al carecer de la multioferta y una vez que ellas cogieron el monopolio, te puedes encontrar que en 3 de las 7 salas proyectan la misma película llena de monstruos azulados o piratas amanerados. ¿Qué opciones tiene un cinéfilo de ver películas como Las Vidas Posibles de Mr. Nobody (a mis efectos una de las maravillas del pasado 2010) en una sala de cine? Escasas. Si por el contrario te unes a la masa y acudes a ver un blockbuster, puedes escoger la sala en la que menos a disgusto disfrutar de tu kilo de palomitas con Coca Cola. Es cuestión de mercado, de acuerdo, pero el mercado, como te digo amigo mío, se ha impuesto a la magia y la ha hecho desaparecer prácticamente.

No me gustaría que esto se entendiera como un ataque a los blockbusters, porque no lo es. Considero que hay, en su género, peliculones como Iron Man o las originales de Piratas del Caribe y Transformers, entre otras, que son dignas de ver en la oscuridad de la sala, aunque sus secuelas den más pena que otra cosa.

He perdido las ganas de hablar de cine, de esperar tal o cual estreno, de entusiasmarme escribiendo la crítica de lo que vi la pasada semana. Ya no hay ganas, no hay fuerzas, no hay magia. Seguiré por aquí intentando hablar de lo que se tercie, aunque el cine seguirá siendo algo recurrente por uno u otro motivo, aunque quizás otros temas me hagan recuperar las ganas de colgar algo por aquí todas las semanas.

Aún así, es bonito, en este panorama desolador, encontrar pequeñas joyas que te hacen seguir abrazando la esperanza de que algún día todo vuelva a la normalidad, que no todos los cineastas han decidido abandonarse y que sigue habiendo gente muy válida que cree en lo que hace sin dejarse condicionar por lo que esto va a reportar a su cuenta bancaria.

Este es el caso de Kaydara, un mediometraje francés inspirado en la saga Matrix, realizado con maestría por Raphaël Hernández y Savitri Joly-Gonfard, del que un servidor no tenía noticia. Ha llegado a mis pupilas gracias a otro (y van…) generoso correo de mi gran amigo Mr. Felt. En él me escribía: “Casi una hora de lo que falta en el cine actual: Talento”. El vídeo dura 55 minutos pero es una delicia de principio a fin y me he decidido a compartirlo con vosotros como colofón a este post, un tanto errático, un tanto pesimista, con el fin de intentar ver el vaso medio lleno en lugar de medio vacío, pues creo que esa es la postura que debemos adoptar los que alguna vez sentimos la magia.


KAYDARA official film

PD1: Si queréis verla con los subtítuos en castellano, en la parte superior del video aparece la opción Subt., lugar donde podréis escoges ES (español).

PD2: La página web de esta maravilla os la dejo por aquí.

Escuchando: Wolfgram Amadeus Mozart - Lacrimosa

domingo, mayo 08, 2011

Las Filtraciones de Pedro

Pedro Almodóvar no gana para sustos.  A escasos días de que de comienzo el Festival de Cannes, en el cual concurrirá con su nuevo trabajo, La piel que habito, en la sección oficial, y por lo tanto en ese mismo enclave dará a conocer a todos su obra, se ha filtrado un teaser. 

A diferencia de sus anteriores trabajos, que solían estrenarse en primavera, La piel que habito verá la luz en septiembre. Durante todo este tiempo ha sido más que un secretismo todo lo relacionado con esta libre adaptación de la novela Tarántula de Thierry Jonquet. Aunque esta es la tónica habitual del manchego. 

Desde que se supo que era una de las cintas seleccionadas para Cannes alguna que otra imagen ya se han podido ver, pero es ahora gracias a algún intrépido que podemos disfrutar de estos escasos segundos para ir abriendo boca. Acudid raúdos y veloces pues no le aguro mucho tiempo por la red, ya sabéis quien avisa no es traidor. Seguiremos informando



Escuchando: Como un susurro - Ramoncín